Acceder al foro

Política

Para dar puntos de vista sobre el acontecer político en la Comarca Lagunera y en México.

me
autor Escrito por paty14
Diputado local
lunes 26 de diciembre de 2011 19:43

UNA FABULA DE POLÍTICOS.

Deambulando  me encontré con esta fábula de Navidad, con un poco de humor negro y sátira se las comparto.

 

Fábula de Navidad.

De. Fco. Hinojosa.

 

A los pocos meses de haber asumido el poder, gracias a un certero golpe de Estado, la Hiena convocó a su gabinete y sus allegados para anunciar que ese año celebrarían la Navidad en su residencia.

-Y no quiero intercambio de regalos, salvo lo que ustedes quieran darme a mí, que soy su líder.

En la mesa había manjares para todos los animales: una cebra viva que había caído presa para los carnívoros; hormigas y termitas para los mirmecófagos ; cochinillas y mariposas para los insectívoros;  un búfalo muerto en batalla la semana anterior para los carroñeros, incluído el Presidente y la Primera Dama, sandías, castañas y perejil para los herbívoros, y ostras para el que quisiera. Se contrató un grupo de gacelas para hacer la coreografía, al tiempo que la orquesta de primates estaría a cargo de interpretar dulces melodías.

Los primeros en llegar fueron dos parejas: el Grillo, Ministro de Economía, y el Pato, Procurador de Justicia, ambos con sus señoras. Bajo el arbolito de navidad, con más esferitas que medallas pendían del saco del Presidente, dejaron los paquetes que llevaban consigo. Le siguieron, entre otros, los secretarios de Turismo, Ecología, Patrimonio y Tesoro, respectivamente: el Cerdo, el Buitre, el Oso Hormiguero y la Cucaracha, con sus parejas. El último en llegar fue el gorila, solito, ya que no estaba casado, era gay y fungía como senador vitalicio.

El arbolito de navidad de Navidad estaba lleno y reinaba la algarabía. El diputado Burro contó tres chistes que amenizaron el convivio.

Luego del ágape, que incluyo una gran cantidad de bebidas embriagantes, se pasó a la ceremonia de apertura de regalos para el Presidente. El primer turno le tocó al Pato, que le entregó un sobre en cuyo interior había una tarjeta: vale por una camioneta Bump, cinco puertas, blindada, con estéreo y rines de magnesio.

-¿Tiene quemacocos, asientos de piel, vidrios polarizados? ¿Huele a vainillina?- preguntó la Primera Dama.

-No.

-¡Qué chafa!

Un gran silencio reinó en el salón, interrumpido solo por un eructo que emitió Tigre, el Presidente miró fijamente a los ojos al Pato y rompió la tarjeta por la mitad.

-¿Tienes una excusa para la afrenta que nos has hecho?

-Cuac.

-Nos vemos el lunes en mi oficina. Puedes retirarte. Pasó al frente el Ministro de Turismo y con gran sonrisa le dio en la mano los presentes que le llevaba a su jefe: una moderna ensaladera de cristal cortado, con vivos en los bordes color fucsia, y un tenedor y una cuchara de Taxco. Junto a ellos un peluche de tamaño natural de un guajolote con los ojos de diamante de Zaire.

La señora Hiena abrazó de inmediato al peluche, y le plantó sendos besos en las mejillas. Luego le arrancó los ojos, se los echó bajo el escote y lanzó al pavo a la chimenea.

-¿Una ensaladera?-Se enojó el Mandamás.

-Oink.

-Con  un poquito de imaginación habrías pensado que era mejor darme un poco de lengua, chicharrón, cueritos, buche, maciza, manitas o trompa.

-Oink.

-¡Ensaladas a mí!

La Hiena hizo sonar una campanita para que su capitán de meseros, el Cocodrilo, se llevará al cochino directamente al matadero.

El Gorila levantó su copa de mezcal para brindar por la sana decisión de Ejecutivo y pasó a darle su regalo: aún calientes y con sangre que manaba de a poquito, le entregó las cabezas de dos leones. Al señor Presidente se le salió una ligera baba del hocico: le encantaba comer león.

-Son las cabezas de los dos senadores que se opinión a que asumiera el cargo.

-¿Y por qué tiene esa expresión de terror?

-Es que le dimos toques…

-Eso les echa a perder el sabor, ¿lo sabías? Como que se vuelven más pastosos.-Grrrrrrr.

-Si quieres seguir al frente de los senadores, recupera todo lo que haya de arrechera de los leones, ¿entendido? Y te pido que la traigas ya marinada.

La Primera Dama pidió que, antes de seguir abriendo los regalos, se cantará un villancico y se levantaran las copas para brindar por la Navidad. El Toro de lidia bufó, pero al fin terminó uniéndose al coro al ver que su patrón clavaba en él sus ojos inyectados de sangre.

La cucaracha se animó a entregar su regalo: era un sobre tamaño carta del cual extrajo una hoja que leyó a continuación con su diminutiva voz: “Por este conducto renuncio al cargo que usted, señor Presidente, me ha confiado como Secretario del Tesoro para que pueda al fin poner en mi puesto a su sobrina que, aunque todos estamos seguros de que es incapaz de saber manejar el cargo que yo usurpo, tendrá de su Excelencia mayor apoyo”.

Apenas terminó de leer su mensaje la Cucaracha, los aplausos de la concurrencia se hicieron oír. El Presidente le acarició dos veces sus suaves alas, antes de dejar caer sobre ella una de sus pezuñas.

-Aún está viva-dijo el Hipopótamo, antes de clavar su hipopo-humanidad sobre el insecto rastrero. Crash.

El sapo no dejo de pasar la oportunidad y se tragó los restos mortales de la exministra del tesoro.

En platitos y vasos desechables empezó a circular el frut cake y la sidra, para todos los invitados, así como algunas entrañas y el champagne, para la pareja presidencial. El Loro prefirió servirse un plato de semillas de girasol y el Buitre dos tacos de carroña con miel de maple, para que pareciera postre.

Tocó su turno a la Arañita, que hacía las veces de Vocera de la Presidencia y que era la preferida de su patrón: le dio un calzoncillo tejido por ella misma con finísimos hilos de araña.

El Presidente se desvistió de inmediato y se calzó la transparente prenda ante el azoro de sus comensales.      

-Qué buen falo tiene nuestro líder-dijo la esposa del Zorrillo a la esposa del Tapir.

El hombre que conducía la nación tomó delicadamente al arácnido y se lo puso en el cuello para dejar que lo recorriera a su contentillo. Luego le besó tiernamente una de sus patas.

-¿Y tú, Oso Hormiguero, que me trajiste?

Lleno de sí, bastante ahíto y situado en su gorda epidermis, el Oso se acercó al arbolito, reconoció el regalo que había llevado y se lo puso en sus manos al eminente tirano.

-¿Y estoqués?    

-Ábralo, mi Pre, sólo así se enterará.

Y el Pre desgarró el voluminoso envoltorio .  -¿Y estoqués?  ¿Una alcancía?

-Es una urna embarazada.

-¿Y por qué piensas que va a haber elecciones? –Puede servir para una consulta.

-Yo no consulto con nadie, ni con ustedes que se creen indispensables, bola de mantenidos.

El Lobo, representante de los Empresarios y comerciantes, entregó sendos paquetes a la pareja presidencial. A él le dio una corbata y a ella una caperuza roja. Al hacerlo paseó su húmeda lengua a lo largo del hocico. El Presidente y su señora  no entendieron nunca el mensaje, ya que no conocían el cuento. Sin embargo se mostraron agradecidos con el Lobo, tanto por su corbata como porque se hubiera acordado de dar un regalo a ambos. Ella se puso la prenda. Él no.

El Buitre voló hacia el lugar hacia el lugar en el que estaba  el regalo que le haría al Presidente. Lo tomó con el pico y se lo dio en las manos, luego de besarle la mano. Se trataba de un estuche que contenía un arma.

-Te luciste.

-Es de oro puro. La culata tiene incrustaciones de esmeraldas.

-¿Tiene balas?  –Seis.

-Voy a ver si sirve –Y le pidió al Buitre que sostuviera con una de sus garras un vaso de sidra.

El primer disparo salió muy desviado. El segundo le dio de lleno en la cabeza de su exministro de Ecología. El Zorrillo se limpió con discreción la sangre que le salpicó la cara.

-Ahora te toca a ti sostener el vaso –señaló el Mandatario al Tigre, que era su Secretario de Educación.

El felino, con la dentadura goteando sangre ya que le acababa de dar una mordida a la cebra, sin dejar de mostrar su nerviosismo.

-¿No cree que debería tomar antes unas clases, Su Excelencia?

-¿Crees que no sé disparar? Ponte el vaso sobre la cabeza.

Nuevamente el silencio se hizo en el amplio salón. El Grillo trató de esconderse para no ver con sus ojos la escena, acto que aprovechó el Oso Hormiguero para tragárselo sin que nadie se diera cuenta. El Ejecutivo, con la pistola en la mano, recorrió con la vista a todos sus invitados. A los que quedaban.

-¿Quiénes apuestan a que le doy al vaso?

Poco a poco todos levantaron la mano, menos su esposa.

-¿Cuánto apuestan?

-  Dos mil. –Dijo la Lechuza.

-¿Dos mil? Con todo el dinero que te pago, ¿Solo dos mil? Las apuestas son de veinte para arriba.

-Entonces veinte mil.

Los demás animales hicieron eco de la apuesta. Solo el sapo Líder del Sindicato de Depredadores, apostó veinticinco.     

La Hiena apuntó hacia la cabeza del Tigre, le dirigió una leve sonrisa, tomó aire, cerró un ojo y le voló los sesos.    

-¡Yupi! –Gritó el Presidente y se dirigió a su esposa-Tú ganaste mi amor. Denle el dinero de las apuestas.

-Yo no traje efectivo-dijo la Lechuza.

Balazo. Más plumas.

-¿Alguien más que no traiga dinero ahorita?

Uno a uno pasaron con la Primera Dama a depositar en un cofre los billetes apostados.

-Sigamos con la fiesta. Faltan algunos regalos. Hay que abrir el que me trajo el Tigre, que en paz descanse.

El Mandatario tomó el paquete y lo abrió. En su interior había una corona de oro llena de brillantes. Conmovido fue a donde estaba el cadáver del Tigre y le plantó un beso en la panza.-Te rayaste, te voy a extrañar en mi gabinete, y paso a ponerse la corona. –Me queda chica –se quejo. Su esposa se la quitó delicadamente y se la puso sobre la caperuza roja.

-Feliz Navidad,-y le dio un plomazo en el centro de la frente.

-¿Qué tal? Ahora soy su nueva patrona.

Y todos pasaron a besarle la pezuña derecha, menos el Lobo, que simplemente se la comió.

 

MORALEJAS:            

No acudas a cenas de Navidad con un tirano.

Lee cuentos de hadas.

 

    

       


¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!

Hay 5 respuestas al foro

1
  autor Nostromo el 27/dic, 2011 09:35 Diputado federal

@paty14 » Muy buena historia.

Aunque a mi gusto  los animalitos no son tan incivilizados como en este cuento.

Qui mala facit, Suo cibum cruustum putrida erit .



2
autor paty14 el 27/dic, 2011 10:26 Diputado local

@Nostromo  En el entorno político, la verdad es que esta fábula se quedaría corta para describirlos, el reino animal actúa bajo reglas de supervivencia y protección de los suyos, en contraste con el “ser humano” pensante, sabedor de actos y consecuencias.

Francisco Hinojosa es uno de los autores más importantes de la actualidad, ha publicado dos libros de poesía y cinco de cuentos, dos de crónica de viaje, uno de periodismo cultural. Autor de literatura infantil.

paty14



3
  autor Nostromo el 27/dic, 2011 11:04 Diputado federal

@paty14 » Y fijate como se vuelven "incivilizados" al representar conductas humanas, justamente como mencionas.

La ambición humana retratada en su peor expresión, si no fuera así, ¿que justificaría que animales tan diferentes e incluso rivales en la vida real convivieran aún a costa de su propia seguridad?

Muy buen relato.

Qui mala facit, Suo cibum cruustum putrida erit .



SE QUEDARON CORTOS..

4
autor soto01 el 27/dic, 2011 12:05 Diputado plurinominal

@paty14 » Lamentablemente, nuestros polacos estan "pior"..

Ya se viene la lucha por la grande y veremos cosas más terribles que estas..

Saludos

Mi pueblo es tan chico que cabe en el corazón...



5
autor piporro el 27/dic, 2011 12:11 Gobernador

@paty14 » 

lei tu fabula y me recordo al pri cuando tenia el poder, el presidente

tenia todo su poder en el dedo estilo neron, hacia arriba era la

bendicion de sus subditos, hacia abajo era la muerte politica

(renuncio por motivos de salud) , era considerado un dios, nadie se

movia sin su permiso.

saludos

!!!





¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!


Foros de el Lector en El Siglo de Torreón.