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autor Escrito por COYOTEINVALIDO
Alto Magistrado
Tuesday 13 de November de 2007 21:22

RESULTADOS DEL CHAVISMO

*1 Devaluación de la moneda* El bolívar, que había sido una de las monedas más sólidas de América desde comienzos de siglo XX, incluso recuperándose y mejorando el estado anterior al crack de 1929, a partir de la instauración de la democracia y con ella, lamentablemente, de los gobiernos socialistas en el país, comenzó su acentuada y, hasta hoy constante devaluación. Desde el restablecimiento de la democracia y la llegada al poder de los primeros socialistas, la moneda pasó de 3,35 bolívares el dólar en la década de 1950, a los 4,30 bolívares el dólar en 1973. Nadie imaginaría que a mediados de los ochenta el dólar valdría 14,50 bolívares, ni mucho menos que para comienzos de los noventa, un dólar costaría 39,35 bolívares. Así hasta que el buen dólar alcanzó los 170 bolívares en 1994, y llegó a los casi 700 bolívares en 1999. Hoy, en 2006, el dólar vale 2.150 bolívares. La moneda se ha devaluado más de 1.200 bolívares en siete años. Cuarenta años de socialismo hicieron que la moneda se devaluase más de un 400%. Y el último gobierno de la república ha logrado que la moneda se devalúe, en siete años, casi un 150%. *2 Gigantismo estatal, Burocracia y Petróleo* Pero es en 1973, con el dólar a 4,30, cuando la guerra de Yom Kipur "obliga" a los gobiernos socialdemócratas a tomar las medidas necesarias para nacionalizar la industria petrolera en los tres siguientes años. Con PDVSA formando parte del Estado, el despilfarro gubernamental comenzó a suponer pérdidas multimillonarias a costa del contribuyente. En 1975 cerca de treinta empresas estatales perdieron 1.031 millones de bolívares. Para 1979, las pérdidas alcanzaron los 5.000 millones, y para 1980 las pérdidas alcanzaban los 10.000 millones de bolívares. Con Chávez, la salida de capitales ha superado los 32.000 millones de dólares. Es decir, 68.800.000.000 (sesenta y ocho mil ochocientos) millones de bolívares. El Estado, antes de Chávez, paralelamente a las pérdidas económicas, crecía en otros muchos aspectos. 350.000 empleados públicos en 1973, frente a los 700.000 funcionarios de 1979 y el millón de funcionarios de 1984. Hoy Venezuela tiene 1.630.000 empleados públicos, en una población de 25 millones de personas. *3 Gasto Público* En paralelo también, el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez supuso un gasto público de 230.000 millones de bolívares. Algo nunca visto hasta la fecha. Pero con Luis Herrera Campins el gasto aumentó a 392.000 millones de bolívares. Y con Lusinchi alcanzó los 710.000 millones. El regreso al poder de Pérez, para desgracia de todos, hizo que el gasto público aumentase hasta alcanzar los 3.634.500 millones de bolívares. Pero sería Caldera, socialcristiano, quien aumentaría el gasto público a 33.590.582 millones de bolívares. Esto es, el Estado paternalista previo a Chávez gastó más de 38.000 millones de bolívares en poco menos de tres décadas. Pero con Hugo Chávez en el poder el gasto público ha aumentado un 600%[4], disipando mucho más dinero del que ingresan las arcas estatales. A pesar de un aumento de ingresos nunca visto y un considerable aumento de impuestos, el déficit público no ha dejado de crecer en ningún momento. *4 Deuda externa* Y debido a ese colosal despilfarro económico la deuda externa ha pasado de los 27.000 millones de dólares en 1999 a los 47.000 millones de dólares en la actualidad. Además de que el financiamiento de la factura petrolera de otros países latinoamericanos suma a esta deuda otros 20.000 millones de dólares. *5 Desempleo* Por eso las consecuencias de una gestión socialista son empíricas y fácilmente comprobables. El chavismo es una amplificación del anterior socialismo. Una amplificación que, lamentándolo mucho, está convirtiendo a Venezuela en un país sumamente pobre. Esta burocracia ha hecho que cierren 7.000 industrias en siete años. En un país donde no es factible crear riqueza, no es posible generar empleo. El cierre de estas empresas, que en 1999 eran 11.000 y hoy son menos de 5.000, es la razón por la que el desempleo en el país, como es de esperar, se haya disparado. En el sector privado trabajan 9 millones de personas, de las cuales 5,2 millones se encuentran dentro del empleo informal. Esto se debe a que el Gobierno ha imposibilitado la capacidad de emprendimiento empresarial de los venezolanos y, como no, la labor de las multinacionales en el país. Esto quiere decir, simplemente, que de los nueve millones de empleados, sólo 3,2 millones poseen un empleo dentro de la economía formal, que supera, cuanto menos, el sueldo mínimo. Aunque la tasa de desempleo varía constantemente, ésta cerró en 2005 en un 11,4% de la población total; y casi el 25% de la población activa. Y que de ese porcentaje restante, tan sólo 3,2 millones están dentro de la economía formal, mientras que 1,63 millones son empleados públicos. El proteccionismo económico, los aranceles a la exportación e importación, los impedimentos burocráticos y la política fiscal han logrado que Venezuela viva la peor crisis de toda su historia, amortiguada con el despilfarro propagandístico del Gobierno. Entonces, como es de esperar, en un país con un Estado elefantiásico, un enorme gasto público, devaluación, desempleo, corrupción, déficit público e inflación, entre otras muchas cosas, hay también, triste y obviamente, mucha pobreza. El aumento de la pobreza es consecuencia directa de todo lo anteriormente nombrado, y esto, consecuencia de los socialismos. *6 Pobreza* Según el Instituto Nacional de Estadística, la pobreza ha aumentado un 10,2%, en los primeros cinco años de gobierno chavista. Asombrado por ello, Chávez acusó al INE de calcular la pobreza de forma "neoliberal", en un país que es socialista. Pero los datos del Instituto Nacional de Estadística son objetivos y comprobables. Según el Informe de Desarrollo Humano de 2005 del Programa de Desarrollo de la ONU, la renta per cápita en Venezuela ha caído de los 5.390 a los 4.900 dólares. La pobreza ha crecido en los últimos años alcanzando a un 53% de la población total. Es decir, a 12,7 millones de venezolanos. La pobreza extrema también ha aumentado considerablemente con Chávez en el poder, alcanzando al 25% de la población total. Esto significa que la pobreza extrema ha crecido en más de un 50%: del 16,6% al 25% de la población. Cerca de un 17% de la población venezolana, más de tres millones de personas, sufren desnutrición. Tantas cifras pueden suponer un enredo para el lector medio de este artículo. Entienda usted que Chávez llegó al poder respaldado por una gran mayoría de venezolanos hartos de los socialismos anteriores, cometiendo el habitual error de creer que socialismo se cura con más socialismo. *7 Despilfarro* Ese gran problema del socialismo chavista ha sido invertir el dinero en materias sumamente innecesarias y que no mejorarán, en ningún aspecto, la vida del venezolano. Pero Chávez ha sobrepasado todos los límites. Entre algunas, podemos tomar en cuenta las siguientes (en millones de dólares): Venezuela (limitándonos a): 6 millones de dólares para la computadora bolivariana; 1,25 millones en el Plan Anticorrupción; 20.000 millones en industrias básicas; 100 millones para Empresas de Producción Social; 300 millones para amas de casa; 5 millones a empresas quebradas; 62,4 millones para cooperativas y 8 millones para el Festival de la Juventud y los Estudiantes. *8 Estado de la democracia* Internacionalmente, hemos sido vistos como epicentro de la democracia de América. Tanto así, que la progresía europea, y cualquiera que apoye al chavismo, han defendido ciegamente las encuestas que sitúan a Venezuela como el país más democrático de América Latina. Así pues, no sólo demostraré que Venezuela no es el país más democrático de América Latina, sino que es, de hecho, el país menos democrático de todo el continente. Y esto es consecuencia del socialismo chavista. Entendamos siempre la democracia como el medio para cambiar a los gobernantes regularmente, sin nunca poner en peligro nuestras libertades individuales. No entendamos, por tanto, la democracia como un fin contra sí misma. Según las encuestas, Venezuela es el país más democrático de América Latina: el 56% de los venezolanos se encuentran satisfechos con la democracia, frente al 31% de los latinoamericanos. Hay un paso infinito entre satisfacción democrática y realidad democrática. En Venezuela, la democracia funcionó poderosamente para llevar a Chávez al poder, pero el pueblo venezolano, a pesar de su satisfacción, dejó a un lado la democracia. Y eso es reciente: La abstención de las últimas elecciones presidenciales del año 2000 fue del 76%. El acto democrático sólo lo realizó el 24% de los llamados a las urnas. En el referendo revocatorio contra Chávez hubo abstención del 54,06%.En el 2000, en el referendo para remover a los líderes sindicales la abstención rozó el 77%. El referendo de 1999 para aprobar la Constitución Bolivariana obtuvo una abstención del 55,63%: de los casi 11 millones de venezolanos llamados a las urnas, tan sólo 3,3 millones votaron a favor de la nueva Constitución, que fue aprobada. Y en las últimas elecciones municipales, en agosto de 2005, la abstención fue del 68,6%. Sólo un 31,4% de los venezolanos llamados a las urnas decidió participar en el proceso democrático. Aunque, asimismo, las encuestas dicen que el 56% de los venezolanos sienten satisfacción democrática, pero son sólo 2 de cada 10, los participantes en el proceso democrático. Abreviando, en Venezuela existe una profunda satisfacción democrática pero una mínima participación en el proceso democrático, siendo el país con menor participación democrática que hay en Latinoamérica: Uruguay (91,8%); Chile (90,6%); Paraguay (80,5%); Brasil (78,5%); Bolivia (71,3%); Ecuador (70,1%); Costa Rica (69,5%); México (63,3%); Colombia (45%); Guatemala (40,3%); El Salvador (38,5%) y Venezuela (24%). Eso significa, en simples palabras, que los venezolanos han dejado de creer en la democracia. Y que a pesar de que es un país con una alta satisfacción democrática –según encuestas–, se trata, de hecho, del país menos democrático de Latinoamérica. Aunque no siempre fue así. Desde el inicio de la democracia en 1958, los datos de abstención fueron, incluso ese año, del 6%. Posteriormente se mantuvo al 3%, hasta que pasados los años ochenta la abstención alcanzó un 12%. En 1988 fue del 18%, y en 1993 ésta alcanzó el 39%. En 1998, cuando Chávez llegó al poder, la abstención fue del 36%. A partir de entonces se ha duplicado, alcanzando en las últimas elecciones presidenciales un 76%.

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Hay 8 respuestas al foro

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