Acceder al foro

Cafecito virtual

De sociales, café, eventos y otros cuentos.

me
autor Escrito por soto01
Diputado plurinominal
Friday 7 de October de 2016 20:56

Y AHORA....QUIEN PODRÁ DEFENDERNOS????

Andaba en una farra con mi amigo Martín Marín González. Algo crudillos nos fuimos a almorzar a un restaurante cerca de Irimbo. Estábamos libando unos jerecitos, cuando de repente entró un grupo de hombres vestidos como los sherifes gringos, hasta pistolas llevaban y como las cosas no están para reír, nos quedamos calladitos y seriecitos, los supuestos malosos se dedicaron a comer y nosotros a desaparecer el siguiente jerez. Al pasar cerca uno de ellos le pregunté que porqué se vestía así y me contestó:
- Estamos filmando una película en el municipio de Irimbo.
- ¿Y tú quien eres?
- Soy del grupo de LOS KAPSI.
- Órale, y quien más participa en la película.
- El señorón don Mario Almada, pero ya terminó su participación y se va hoy en la tarde.
- Y... ¿lo podremos ver? porque debes de saber que nosotros somos reporteros del Guáchinton Post de Tacámbaro y del Clarinete de City Hidalgo.
Nos vio y dudando dijo para desanimarnos:
- Quien sabe lo alcancen, porque ya estaba por irse.
Salimos rápido, después de otro jerez y en el modesto hotel, ubicado a la salida del entronque que va a Irimbo y Maravatío, preguntamos por este matón del celuloide mexicano. Filmaban la película “El último cristero”, en compañía del grupo musical “Los Kapsi”, originarios de Ciudad Hidalgo, Michoacán. Es don Mario un anciano delgado, alto fuerte todavía y activo a pesar de su edad. Son muchos los premios recibidos por sus actuaciones destacadas en películas de acción, sobre todo relacionadas con el narcotráfico.
El día estaba lluvioso y se cargaba una gripa tremenda, ya había terminado su participación en la cinta y sólo estaba descansando en su cuarto de hotel, preparándose para partir. Amablemente nos recibió y se entabló un diálogo entre don MARIO ALMADA y un par de alegres borrachitos.
-Pásenle muchachos estoy a sus órdenes para lo que se ofrezca.
- Oiga, don Mario, ha hecho muchas películas ¿verdad?
- Estoy en el Record Guinness como el actor que más películas estelares tiene, encabezando reparto en el mundo, ahí tengo el recorte del periódico en mí casa; dice: Mario Almada, luego Betyy Davis, John Wayne, y otros, pero yo estoy arriba de ellos, son 320 películas realizadas.
-Que representa para usted esta película.
- Pues creo que es una cosa interesante, yo hago el papel del último cristero y creo que estamos haciendo una buena película bien dirigida por Bernabé Melendres, producción de Mario mi tocayo y fotografía de chava un buen amigo, creo que va a salir una buena cosa aquí en Irimbo (no pregunté más dato de ellos).
- Porqué el último de los cristeros.
- Es una historia de Bernabé Melendres y se supone que yo fui el último de los cristeros, que ya a todos mis amigos los mataron y soy un viejo ya de muchos años, como yo que ya tengo mis añitos.
- Qué opina de los cristeros.
- Yo creo que fue una guerra un poco inútil, de mucha sangre, una cosa injusta también, cada quien es libre de tener su religión que le acomode, yo creo en Dios y en la Virgen de Guadalupe y no me gusta que nadie me diga que no crea en ellos.
- De niños, a modo de broma decíamos cuando jugábamos a los balazos: “estás como los Almada, nunca se te acaban las balas”.
- Si, está bien, acepto la broma, y dicen la verdad, nunca se nos acaban las balas, sí cargábamos las pistolas pero no se ve, yo le decía al director, deja que se vea cuando las cargamos, pero el decía, no tu jálale, y pues le jalábamos (risas).
- Cuál ha sido la mejor película o la que más le ha gustado de su filmografía.
- La primera que hice: “Todo por nada”. La hice con mi hermano Fernando hace 50 años, estaba yo recién llegado de Sonora, ahí me gané una diosa de plata como la revelación del año. Esta película está entre los clásicos del cine nacional.
- Crecimos con las películas de los hermanos Almada, recuerdo una que llevaba por tema la historia de Benito Juárez, y también supongo que ustedes llegaron en el momento de la caída del llamado cine de oro mexicano.
- Sí, nosotros sostuvimos el cine nacional con nuestras películas y metimos a mucha gente a trabajar, esa película que comentas se llama “Aquellos años” y la hice cuando tú seguramente eras muy chavalo. Representa para nosotros una satisfacción esa época porque, como lo dices tú, no lo digo yo, “el cine estaba muriendo” y entramos con aquellas películas de “El tunco Maclovio”, “Siete en la mira”, “Pistoleros famosos” y otras que eran cañonazos y llenábamos los cines. Pero vinieron las películas de ficheras y todo eso y echaron abajo el cine nacional.
- Cuándo nace Mario Almada.
- Mario Almada Otero, nace hace 88 años, el 7 de enero de 1922 en Huatabampo, Sonora y aquí ando trabajando todavía, esto es un ejemplo para todos los jóvenes y por cierto hace unos días nos acaban de dar una medalla como Sonorenses distinguidos, fuimos varios, estaba Fernando “Toro” Valenzuela, el famoso pitcher de los ochentas, también Cesar Jiménez.
- En sus películas siempre se ha caracterizado por ser un hombre de gesto adusto, brutal, duro ¿usted como persona se identifica con su personaje?
- Yo me crié en el campo, en Huatabampo. Fui agricultor 30 años, ahí me forjé, ahí aprendí a tirar el chicote como lo represento en “Todo por nada”, ahí aprendí a montar a caballo, ese era mi conducto para ir todos los días al rancho. Por eso, tanto tiempo a la intemperie, bajo el sol y el viento, llenaron el rostro de arrugas y dieron una imagen al público de un hombre rudo, de carácter.
- Cómo comienza en el cine.
- Nosotros llegamos a México y tuvimos el mejor cabaret de la época, “El Señorial”. Ahí se presentaron: Nat King Cole, Sammy Davis, Tropicana de la Habana y otros famosos de la época. Fernando ya estaba dentro del cine; luego fracasó el negocio del cabaret por el Regente Uruchurtu que nos cerraba a la una de la mañana, total que tronó y yo me iba a regresar a Sonora, pero Fernando me dijo: quédate, vamos a hacer una película que se va a llamar “Nido de águilas”; y… yo qué; no pues tu llevas la producción, se hizo la película, funcionó bastante bien y me quedé.
Luego hicimos “Los jinetes de la bruja”, ahí se accidentó Bruno Rey, se rebanó un brazo y me dijeron: pues tú Mario, éntrale, nomás son tres días; yo me negaba pero al final lo hice. El editor me dijo: oye que bien pasa tu voz y que buena facha tienes, síguele; y así empezó mi carrera.
- Porqué le nació el gusto por la actuación.
- Pues, yo ni pensaba ser actor, ni por aquí (hace gesto con la mano en la frente) me imaginaba serlo, pero al hacer el papel ese en “Los jinetes de la bruja”, sentí el personaje y lo interpreté bien, y el público lo sintió conmigo; me ponía el traje y sentía el personaje, me lo quitaba y descansaba. Porque ese es el chiste de los actores y de los cantantes, sentir y que el público lo sienta contigo.
- Cuántos hermanos Almada son.
- Quedamos tres.
- ¿Su hijos se han dedicado a la actuación?
- He forjado una bonita familia, tengo cuatro hijos, doce nietos y cuatro bisnietos. Unos lo han hecho y no lo han hecho mal, pero dicen “yo no pierdo mi tiempo por 10 mil pesos que le pagan a un actor por película. Uno de ellos se ha dedicado a la dirección, producción y hacer los guiones; ha hecho unas 10 películas y tiene una grande que va a producir próximamente, se va a llamar “El último guerrero” y es sobre la vida del indio “Cajeme”, José María Leyva Pérez, caudillo de la raza Yaqui de Sonora, que resistió mucho tiempo los ataques del ejercito mexicano en el siglo XIX que le tocó vivir.
- Cómo fue el manejo del cine nacional de los setentas, porqué cayó así tan estrepitosamente.
- La verdad para mí se fue por otro camino. Había un señor allá en los Ángeles, que me dijo, “oye es una vergüenza, traer a mi familia a ver esas ficheras en donde enseñan todo, desnudos totales, no vuelvo a ver cine mexicano”. Yo me dije, bueno creo que se acabó el cine mexicano. El gobierno se olvidó de apoyar el trabajo que hacíamos, nosotros invertíamos nuestro dinero. También puedo decirte que hice bueno amigos que fueron actores, como Jorge Russek, sonorense como yo, Valentín Trujillo, Rodolfo de Anda, Jorge Rivero.
- El nuevo cine mexicano, cómo lo vislumbra o cuál es su perspectiva sobre él.
- Buena pregunta. No es el cine para el pueblo, para las muchedumbres; es un cine raro, “Y tu mamá también”, con tres tipos besándose en la boca, eso no es cine, cine aquella de “Todo por nada”, “La banda del carro rojo”, “Siete en la mira”, llenábamos los cines y podían verlas hasta los niños, todo el público. Ese fue el éxito que tuvimos.
- Cuál fue la mujer más bonita que encontró en el cine de su tiempo.
- Elsa Aguirre (contesta rápidamente sin dudar), también Ana Luisa Pelufo era una belleza; de las nuevas Jacqueline Andere me gusta. A mí me gusta la mujer fina, las vulgares no.
- ¿Algo que le falte hacer en su carrera?
- Yo creo que mi carrera ya está completa, son más de 50 años de duro trabajo. Aunque siempre quise hacer el personaje de Joaquín Terrazas, que lo iba a hacer pero se murió el director y ya no lo hicimos; es un papel que hice un poco en “Longitud de guerra”, ese señor fue un coronel chihuahuense muy bravo.
- ¿Filmó películas en inglés?
- En Puerto Rico filmé una con actores gringos, mexicanos, italianos y puertorriqueños. “Ciclón” también se grabó en dos idiomas. Y películas filmadas del otro lado, pues “La banda del carro rojo” en Brownsville, Texas.
Le pedimos que nos dejara sacarnos fotos con él y accedió, fotos por aquí y fotos por allá; luego con el rostro lleno de felicidad nos fuimos a celebrar la suerte de haber conocido a este señor que se me hacía más cabrón que Charles Bronson y jarri el cochino. Las fotos nunca las vimos porque hasta la cámara perdimos esa noche de pasiones y mezcal; pero lo importante fue que tuve la oportunidad de entrevistar al ídolo de mí niñez, de saludarlo y de conocerlo de primera mano.


¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!

Hay 29 respuestas al foro

Hola, para seguir leyendo por favor identifíquese con alguna cuenta:
no está identificado, debe identificarse para leer el resto del escrito.