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Cultura

Intercambio de información sobre música, lectura, teatro, etc. Apuntes del acontecer cultural en la Comarca y sus fronteras.

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autor Escrito por gato85
Visitante distinguido
sábado 28 de julio de 2012 18:57

¿QUE SOMOS ?

A los nativos de  UNITED STATES OF AMERICA, les dicen;  AMERICANOS  or ESTADOUNIDENSES or simplemente  GRINGOS-----

but, AMERICANOS, somos tambien los CANADIENSES  und  LOS  MEXICANOS, PUES nuestros Paises,  estan en   AMERICA DEL NORTE....OK ? y aparte, el nombre OFICIAL DE NUESTROS PAIS  ES:  

        ESTADOS UNIDOS  MEXICANOS, x lo tanto,  ""¿ tambien somos ESTADOUNIDESNES ?"""

¿ somos o somos ?

 

 

salud     GATO NAZI

 


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Hay 2 respuestas al foro

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autor paty14 el 29/jul, 2012 16:45 Diputado local

 

@gato85  América es el nombre de todo el continente, son americanos todos lo que habitamos este continente, y no exclusivamente a los EstadouUnidenses, que desordenadamente se atribuyen el uso de este gentilicio.

Desde que Vespucio llegó a estas tierras, había recibido ya varios nombres, los españoles le llaman “indias”, los portugueses “Vera Cruz”, Tierra de Loros o Nuevo Mundo.

 En 1507, después de los cuatro viajes del almirante, aparece el famoso mapa de Watzemuller, elaborado por el mismo , a quien correspondió, literalmente la suerte de dar su nombre a un continente que pudo haberse llamado de otro nombre, tal vez hasta Nueva España, Colombia, Incaria, etcc.. Aunque el nombre que se le dio “América”, alude o  sugiere una amazona o a una madre. En 1620, un siglo después de que el continente ya tuviera un nombre, llegaron procedentes de Inglaterra, Las Trece Colonias, que por su carácter indefinido, dejaba abierta la pregunta abierta: Trece Colonias de dónde?

En aquellos tiempos, la respuesta no importaba mucho, el nuevo mundo era una empresa totalmente española, y durante siglos, los peninsulares vinieron a estas tierras a hacer la “América”, trajeron millones de negros y cientos de miles de chinos, se amancebaron con ´las nativas y así fue surgiendo un sinfín de pueblos.     

paty14



2
autor paty14 el 29/jul, 2012 18:14 Diputado local

@gato85 »  

Un segundo análisis

En el congreso de Angostura (1819) Simón Bolívar hablaba de “el inglés americano y el inglés español” , y decía enérgicamente “ Ni remotamente ha entrado en mi la idea de asimilar la situación y naturaleza de dos Estados tan distintos …” En 1891, Martí advierte en su ensayo, reveladoramente titulado: Nuestra América: “Pero otro peligro corre, acaso, nuestra América , que no le viene de sí, sino de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en que se le acerque…”

Y en el presente, esa inmensidad que se extiende desde el río Bravo hasta la Patagonia, por donde empezó, en lengua española, la fabulosa aventura de nombrar, esa patria de poetas y novelistas que fue en un tiempo América famosa, sufre la desoladora paradoja de ser un lugar sin nombre. Claro que podrían citarse muchos, pero ninguno exacto. ¿Qué tiene un quechua de latinoamericano, un brasileño de hispanoamenicano, un porteño de indoamerícano, un haltiano de iberoamericano? Todos son apelativos parciales, y en algunos casos ideológicos, insuficientes para nombrar la totalidad de nuestro ser histórico, geográfico y cultural. Sólo una palabra de plena resonancia femenina nos contiene: América; ya no nos pertenece.

Siempre recordaré, irónica, desesperada sonrisa ante la triste, irónica, desesperada cancioncita de ese filme Inmortal, Bienvenido míster Marshall: "Americanos, los recibimos con alegría...". Los americanos, desde luego (y en este caso por suerte), eran sólo ellos, los ciudadanos de Estados Unidos de América. Nosotros, ya fuéramos del norte o del sur, del centro o de las islas, hacía mucho que habíamos sido excluidos del paraíso.

La vida imita al arte. El mítico rapto de Europa se consumó en el rapto real de América. Zeus, metamorfoseado en águila; el toro, burlado. Este hecho tiene su base en otra paradoja, los Estados Unidos carecen de un nombre verdaderamente propio. En la época colonial fueron conocidos por una cifra fatal para la cábala, Plymouth quedó para designar un sitio y una marca de automóviles. En rigor, los ciudadanos de ese gran país sólo pueden utilizar un gentilicio casi impronunciable, y además de significación in.completa: estadounidenses. Uno se pregunta, perplejo, ¿Estados Unidos de dónde? Porque Estados Unidos de México, por ejemplo, o Estados Unidos de Brasil son nombres precisos, que designan espacios geográficos, históricos y culturales propios e incanjeables, como lo hizo, en su tiempo, el de Provincias Unidas del Río de la Plata. Pero ¿Estados Unidos de América? Ese nombre sólo sería exacto si englobara toda la realidiad americana, desde Canadá hasta Chile y Argentina.

¿Entonces? Quizá la solución estaría en que, como contribución al V Centenario, los Estados Unidos decidieran adoptar un nombre nuevo, incanjeable, únicamente suyo. Sería, sin duda, un gesto histórico, de altísima significación democrática. Recientemente, un serial televisivo los nombró Amerika, pero mucho me temo que el simple cambio de una consonante sea insuficiente. No estoy bromeando, aunque quizá lo parezca. Algunos países africanos han cambiado su nombre después de la independencia. Alto Volta se llama ahora Burkina Faso, y la ex colonia francesa de Dahomey adoptó el nombre de Benín, un ajatiguo y glorioso reino africarío, anterior al momento en que la trata de esclavos cayó como una maldición sobre ese trágico continente y lo quebró hasta nuestros días.

Si las antiguas Trece Colonias decidieran llamarse, por ejemplo, Estados Unidos de Lincoln, teniendo en cuenta el papel de esta figura en la definitiva unión de esos Estados y sus etnias, sus ciudadanos adquirirían el bellísimo e históricamente significativo gentilicio de líncolmanos, podrían proclamar "somos de Lincoln", como otros de Bolivia o Colombia y todos de América. Sé demasiado bien que estoy moviéndome en el terreno de una tan improbable utopía que algunos pudieran confundirla con locura, pero estas cosas pertenecen al reino de la justicia poética y del conjuro, y suelen suceder si se invocan con suficiente fuerza, aunque sea cinco siglos después de los cinco siglos que nos aprestamos a conmemorar.

 

Para explicarnos mejor  sugeriría la intervención del Sr. Lagunero Hasta la Muerte, experto en estos temas.

Así que Señor @gato85, considérese americano.

paty14





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