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Cultura

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autor Escrito por apologeta
Gobernador
Thursday 25 de June de 2020 20:43

CHARIS… EL HÉROE OLVIDADO!!

Cuando viví algunos años en Salina Cruz, Oax., escuché muchas historias y “charras” sobre este personaje  carismático y valiente General Heliodoro Charis Castro, istmeño emblemático de la Revolución Mexicana, nacido en el Barrio Lima hoy 5ª Sección, de la ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Luchó a favor de Francisco I. Madero, en contra del usurpador Victoriano Huerta y en defensa del Plan de Agua Prieta, y la historiografía oficial lo mantiene en el olvido.

A pesar de que a su gran carrera militar el nombre del revolucionario juchiteco no aparece en ningún libro de texto, en su memoria no se conserva ningún museo, no existe ni siquiera un estudio exhaustivo de su carrera militar y política. La figura del General Charis se preserva más en “charras” o anécdotas, que en la historia oficial, porque se mofaban de él, ya que no hablaba bien nuestro idioma, ya que su lengua materna fue el zapoteco. El General Heliodoro Charis Castro murió en la ciudad de México el día 26 de abril de 1964.

Citaré su intervención en la Batalla de Ocotlán.

Álvaro Obregón ordenó el ataque a la ciudad de Ocotlán, Jalisco, el 1 de febrero de 1924 defendida por los Generales Manuel M. Dieguez y Enrique Estrada, quienes apoyaron la Rebelión de Adolfo de la Huerta, contra la imposición para la presidencia en favor de Plutarco Elías Calles.
El ataque estuvo al mando del General Roberto Cruz, considerado el héroe de la batalla, tuvo la difícil misión de cruzar el río Lerma para capturar la artillería enemiga.
El 11 de febrero, día en que cayó la ciudad en poder del gobierno, el General Cruz dio el parte de guerra a Obregón, que se encontraba en el Tren Presidencial, junto al Secretario de Guerra, Joaquín Amaro, y sus Generales:

"Ya pasamos el río. Todos los muchachos se portaron a la altura de su deber. Me quedé sin Estado Mayor, pues a todos me los tumbaron. Quiero que me permita usted ofrecerle como cuelga el día 19 la toma de Guadalajara. Y vengo a pedirle, mi general, que me mande de vanguardia".

Obregón respondió afirmativamente:
"Puesto que usted pasó el río, tiene usted el derecho a pedir la vanguardia en las operaciones de Guadalajara".
Dos días antes el General Roberto Cruz dio la orden de cruzar el río Lerma al General Heliodoro Charis Castro, jefe del 13o Batallón, formado por 300 juchitecos, apoyado por los yaquis del General José Amarillas, originario de Pótam, Sonora.
Los juchitecos cruzaron el río, en balsas unos y nadando otros, muchos más pasaron por el puente, entre una lluvia de balas enemigas. Charis avanzaba sobre el puente al frente de sus hombres, herido de un brazo y una pierna continuaba avanzando sobre la artillería delahuertista. El capitán Anacleto López, abanderado del batallón, fue el primero en caer, una bala atravesó su pecho a la altura del número 13 (número de su batallón).
Muchos Generales se preguntaban: ¿Él es indio, por qué va a ir adelante?
Y salía la respuesta: Porque Charis, y sus hombres tenían fama de valientes!!, ya que los otros Generales que eran egresados del Colegio Militar y no tenían experiencia en las batallas. Obregón conocía bien a Charis, que en otras ocasiones mandó al frente a estos hombres como carne de cañón.
La Batalla de Ocotlán fue la más sangrienta de la Rebelión Delahuertista, murieron alrededor de dos mil hombres entre ambos bandos.

CONTINUARÁ…

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Hay 6 respuestas al foro

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autor apologeta el 25/Jun, 2020 21:14 Gobernador

Sus padres fueron Evaristo Charis Jiménez y Asunción Castro Martínez, humildes zapotecas de Juchitán y de San Blas Atempa respectivamente; por parte del padre es heredero de la sangre de un gran patriota, pues su abuela Lugarda Jiménez López fue hermana del Coronel Albino Jiménez (Binu Gada), destacado defensor Republicano en la Intervención Francesa; con dicha abuela creció, porque a temprana edad ya habían fallecido, primero la madre en 1904 y luego el padre en 1909 y paralelamente mueren sus hermanos Isidoro y Ladislao, con quienes se dedicó a la cacería y otros oficios, fuente de ingreso para su familia, por lo que no le fue posible ir a la escuela, aprendiendo después a leer y escribir con amigos y compañeros de armas.

El llamado de su estirpe lo lleva a unirse a su tío Victoriano Charis, participando en las filas Maderistas del Lic. José F. Gómez (Che Gómez) y del Coronel Felipe López, quien a la muerte de su mencionado tío, le confirió a HELIODORO, EL GRADO DE CABO (1915), debido a su innata combatividad, nobleza y liderazgo, que convirtieron a este joven, “COMO LAS AGUILAS QUE NACEN ENTRE LAS ROCAS Y NO PERTENECEN A LAS ROCAS, SINO AL ESPACIO MISMO EN QUE VUELAN”, así conquistó la cumbre y las insignias militares al fragor de la guerra, no con el afán de superar a los demás, sino que, a sí mismo y las carencias sociales existentes; logrando el grado de CORONEL, por el triunfo que obtuvo con los Liberales del Partido “Verde” en la batalla de Santa Ma. Xadani, contra los Conservadores “Rojos” dirigidos por Efraín R. Gómez, el 31 de marzo de 1920 y poco después promovió la pacificación entre ambos; meses antes lanza su Plan de San Vicente y enseguida el de Lazayúu, demandando entre otros: erección de los Distritos de Juchitán y Tehuantepec en Territorio Federal, elecciones directas de sus autoridades, escuelas, justicia y tierras para los campesinos, metas alcanzadas y superadas, a través de los testimonios elocuentes de su noble gestión. Para ello fue puntual y contundente al integrar su ejército a las mejores causas Nacionales; cuyo brillante derrotero se precisa, como sigue: en 1920, reconoce el Plan de Agua Prieta y el Gral. Álvaro Obregón lo designa Jefe de la Revolución en el sureste y Comandante del 61º.Batallón de infantería del ejército juchiteco, con quienes se cubre de gloria en la Batalla de Ocotlán, Jalisco, contra la rebelión de Adolfo de la Huerta, obteniendo así EL GRADO DE GENERAL DE BRIGADA, de allí ya con la denominación del 13º. Batallón cosecha triunfos a favor del Obregonismo en su región natal, de Tabasco, Sonora, Manzanillo, y Colima, entre otros; el Gral. Obregón, siendo ya Presidente de la República, lo definió como “EL BIZARRO SOLDADO Y LEAL AMIGO”. Con este reconocido pundonor de servicio a la Patria, desempeñó con rectitud, responsabilidad y calidez humana la Jefatura de Operaciones Militares en los Estados de Colima, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas. Cierra esta página heroica al solicitar su licencia oficial el 20 de mayo de 1930, durante el período Presidencial de Pascual Ortiz Rubio, en pleno Maximato, del Gral. Plutarco Elías Calles.

CONTINUARÁ… 

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autor apologeta el 25/Jun, 2020 22:44 Gobernador

Fue nombrado General Brigadier por el General Álvaro Obregón y desde entonces causó alta en el Ejército Federal con ese grado, además de ser diputado federal por el 17 distrito electoral del Estado de Oaxaca a la XXXII Legislatura y Jefe de operaciones militares en el Estado de Colima, el 6 de octubre de 1929 es nombrado Jefe de Operaciones Militares en el Estado de Querétaro.

Retorna a Juchitán, para cumplir con la consigna dicha por el célebre Profr. Rafael Ramírez Castañeda: “SI LA REVOLUCIÓN SE HIZO EN EL CAMPO ES PRECISO QUE EL CAMPO RECIBA LOS BENEFICIOS DE LA REVOLUCIÓN”, ideal que cobra realismo en sus siguientes obras: creación de la Colonia Agrícola Militar “Álvaro Obregón” (16-10-1930), funda la Escuela de Enseñanzas Especiales # 12 y el Hospital Civil (1935), terminación de la Carretera Panamericana (1936), inauguración del Centro Escolar Federal “Juchitán” (1938), introducción del agua potable, luz eléctrica y drenaje en múltiples pueblos de Oaxaca, sistemas de riego con la construcción de las Presas “Las Pilas” y “Benito Juárez”, gestionó la creación del Instituto Tecnológico del Istmo (1963-64) e innumerable apoyos para las familias más necesitadas; logros realizados gracias a la confianza y respaldo que mantuvo, con los gobiernos Post-revolucionarios y decididamente con el pueblo oaxaqueño, que lo eligió para ocupar: la Presidencia municipal de Juchitán (1935), la Diputación Federal en tres períodos, la Senaduría (1940-46) y distinguido con el cargo de Presidente del Tribunal Superior Militar (1956).

Este Caudillo de la Revolución y entrañable benefactor social, recibió reconocimientos como: la Condecoración de la Cruz de Guerra (1949), EL GRADO DE GENERAL DE DIVISIÓN (1952); escuelas, parques y calles ostentan su nombre, la erección en vida de su busto en el antiguo Parque “Revolución” y significativos homenajes cívicos en todos los niveles de gobierno y comunitarios.

El 26 de abril de 1964, este suelo patrio se cubrió de luto por su conmovedor fallecimiento y en un multitudinario sepelio, su tierra natal lo recibió en su seno, con los honores, de UN GRAN HÉROE INOLVIDABLE; rememorándose en corridos, poemas y homenajes sus épicas hazañas y su obra imperecedera, como lo es la frase que dirigió un día a los estudiantes de su terruño y a las generaciones de todos los horizontes, diciéndoles: “JOVENES ESTUDIEN, PORQUE EN LA VIDA SE GANAN MÁS BATALLAS CON LAS LETRAS... QUE CON LAS ARMAS”.

 

Continuará...

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LAS "CHARRAS" DE CHARIS...

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autor apologeta el 25/Jun, 2020 23:48 Gobernador

LAS ANÉCDOTAS DEL GENERAL CHARIS

Las muchas anécdotas del General Charis, abarcan no solo su época como revolucionario, sino, también, la etapa de su destacada actuación como líder y benefactor de los pueblos istmeños. Es tan extenso su anecdotario, que hay algunas que mencionan hechos que le sucedieron en su juventud e inclusive su niñez.

Les va la primera “charra”: Se dice que de niño, en la escuela, tenía de compañero a un primo suyo al que apodaban “Chicu Xiña” (en zapoteco significa Francisco Caramelo), y el apodo se debía que la mamá vendía dulces en el mercado. (Por cierto, este personaje, primo del General Charis, se llamaba Francisco Castillo y llegó a ser también, General del Ejército). Este primo, al igual que Charis, era de origen humilde, pues su mamá, además de vender dulces, lavaba ropa ajena, por lo cual todos decían que era lavandera.

Resulta que un día, en la escuela, el maestro explicó a sus alumnos el significado de los símbolos Patrios: ¿Qué significa la Bandera Nacional y por qué debemos honrarla?? Al día siguiente, el maestro pidió a sus alumnos comentaran la clase anterior. Algunos contestaron según su entender, otros nada. Al llegar el turno a “Chicu Xiña”, y le pregunta el maestro, para él, ¿qué era la Bandera? “Chicu Xiña” se  levantó que casi se cuadró y emocionado respondió:

-Maestro, para mí, lavandera es mi madre.

-Muy bien, comentó satisfecho el maestro.

-Ahora tú Heliodoro, dijo, dirigiéndose a Charis.

-Dime, ¿qué es para ti la Bandera?

Charis, al igual que su primo, se levantó como resorte, y, en posición de firmes, contestó:

-Maestro, para mí, lavandera es mi tía.

 

EL General Heliodoro Charis Castro, era muy dado a buscar formas y maneras de ayudar a sus paisanos. Trataba siempre de encontrar medios para que los juchitecos mejoraran sus condiciones de vida. Beneficiar a sus paisanos fue siempre su premisa, en todos los cargos que tuvo como hombre público en la región del Istmo de Tehuantepec. Si iba a algún Estado de la República, y veía alguna obra útil a los ciudadanos, inmediatamente preguntaba todo lo relacionado con ella, para así trasladar la ejecución a su pueblo.

Les va la siguiente “charra”: Cuentan que un día fue al Estado de Querétaro. Ahí lo llevaron a ver los grandes establos y chiqueros, así como las grandes fábricas de queso y mantequilla. En uno de estos lugares le mostraron además de los famosos quesos queretanos, algo que él no conocía: el queso de puerco. Charis se quedó pensativo, intrigado, sobre esto último, pero no preguntó nada. Llegando al Juchitán de sus quereres, inmediatamente juntó a sus principales colaboradores. Les dijo:

Acabo de conocer en Querétaro el queso de cuche (puerco). Así que de ahora en adelante, toda la gente que tenga cuches que los ordeñe, y así vamos a vender aquí en Juchitán, el mejor queso de cuche.

Eso dicen que dijo… 

 

Les va otra “charra”, se cuenta: Que siendo presidente de la República el Lic. Adolfo López Mateos, el gobierno de nuestro país tuvo algunos problemas políticos con el gobierno de la hermana República de Guatemala, que presidía el General Idígoras. Hubo, con ese motivo, en la capital de la República, y en todo el país, violentas manifestaciones protestando contra la política de dicho General y apoyando a nuestro Primer Mandatario, le escribe el General Charis el siguiente telegrama:

“GENERAL HELIODORO CHARIS CASTRO PUNTO COMANDANTE TRECEAVO BATALLÓN JUCHITECO PUNTO ESPERA ORDEN INVADIR GUATEMALA PUNTO QUEBRO YDIGORAS PUNTO PERDONO VIDA YDIGORAS PUNTO URGE CONTESTACION PUNTO”.

Continuaremos con más “charras” del General Charis… 

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autor apologeta el 27/Jun, 2020 13:42 Gobernador

Otra “charra” del General Charis: Cuentan que cuando Charis se incorporó al Ejército Revolucionario, era un humilde campesino juchiteco, a quien sus jefes inmediatos distinguieron por su natural inteligencia y desarrollada intuición. Por ello, en uno de sus primeros combates, cuando las ametralladoras enemigas barrían el difícil avance de la tropa, su comandante, el Gral. Joaquín Amaro, lo llama, urgentemente, y le ordena tajante:

Charis, agarra doscientos hombres y me tomas ese cerro, en menos que el aire sopla…

Heliodoro Charis, el campesino, el antiguo cazador de iguanas, todavía con el destartalado sombrero “tehuano” cubriéndole el pelambre desgreñado que apenas si sabía contar hasta cien, remeda cuadrarse, respondiendo con sinceridad conmovedora.

-Persone usted mi general. Nomás deme cien, porque con más me hago bolas!!

A grito pelado y pecho abierto, el cerro fue conquistado. Esos fueron los hombres que, como Heliodoro Charis, hicieron la Revolución Mexicana.

 

Otra “charra” más: Fama tenía el General Charis, siendo Diputado o Senador de su Estado, que cuando hacía uso de la palabra en la tribuna de esas Cámaras, siempre se hacía notar por su lenguaje folklórico, sus “cuatrapeadas” palabras y lo ingenioso de sus argumentos. Célebres fueron sus intervenciones en la tribuna, cuando defendió su “caso”, la primera vez que jugó como candidato a Diputado Federal. Inolvidables también fueron, sus participaciones, al discutirse temas referentes a la intervención de otros países en nuestros asuntos.

A propósito, se comenta que cierta ocasión, en que se planteaba en la Cámara de Diputados un problema referente al Istmo de Tehuantepec, el Diputado, General Charis, pidió el uso de la palabra. Ya en la tribuna, entre otras afirmaciones expresó:

-Yo, como Sócrates, en este problema, me lavo las manos.

Desde el fondo del salón, alguien le gritó:

-¡No fue Sócrates…fue Pilatos el que se lavó las manos!

Rápido, Charis replicó, ingenioso:

-¿A poco Sócrates no se lavaba las manos?

La Cámara retumbaba a carcajadas. 

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autor apologeta el 27/Jun, 2020 17:59 Gobernador

Va otra más!!

Estando el General Charis como responsable de la zona militar del sureste del país, le mandaron comisionado a un capitán, que se distinguía por su atildado uniforme, su delgadez extrema y, sobre todo, por sus enormes bigotes.

Cuadrándose militarmente se presentó ante el General Charis, quien al recibirlo se le quedó viendo, diciéndole:

–Te recibimos con gusto, pero te miro medio descuadrado; como que te falta o te sobra algo.

A los pocos días, Charis volvió a encontrarse al dicho capitán, y al instante resolvió su duda, murmurando:

“…ya sé, a este capitancito le falta cara para esos bigote, o le sobran bigotes para esa cara”

 

Y otra más:

Hacía antesala el General Charis, tratando de saludar a su gran amigo, el General Joaquín Amaro. La antesala del Secretario de Guerra, elegante y pulcramente decorada, tenía a los lados de los amplios y cómodos sillones, lustrosas y brillantes escupideras.

El General Charis esperaba pacientemente que lo llamaran. De pronto, le dieron ganas de escupir, lo cual hizo, pero precisamente donde no había escupidera. Rápidamente, uno de los ayudantes presentes le arrimó una de las escupideras. Pero el General, cada vez que escupía, lo hacía precisamente donde no estaba la escupidera.

Desconcertado y molesto ya con el ayudante, que le colocaba aquí y allá la dicha escupidera, el general Charis le pidió:

-Mira mi’jo, quítame traste de enfrente, o lo escupo!!

Foto: La casa del General Charis, destruida por los sismos recientes y pronto será remodelada.

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autor apologeta el 27/Jun, 2020 18:57 Gobernador

Otra “charra”:

Se dice que en un cumpleaños del General Charis, recibió muchos regalos de sus amistades entre ellos políticos y militares. Entre los regalos se encontraba un refrigerador o nevera como le dicen los españoles y unas llantas nuevas para su tractor agrícola. Y muy ufano le dice a su secretario: Mira secretario lo que me ha mandado el General Electric y el General Popo, me aprecian bastante y eso que ni los conozco.  

En otra ocasión, se hizo una cena de gala en la capital del Estado en la que se le invita al General Charis. A la cual asiste con sus mejores galas de militar. En la mesa, presentes puros oficiales, la que estaba armada con cristalería fina y cubiertos de plata pulida. Como ya sabrán, había cucharas de todas medidas así como de tenedores y de copas. Ya en la mesa, Charis no sabe que implemento usar para el guisado o platillo principal. Y sin inmutarse pide unas tortillas de maíz y empieza a tomar la comida con la tortilla en mano, muy al estilo de la raza de cobre. Y empiezan a mofarse los militares de él. Y como siempre sucede, alguno de ellos grita: “Chingue a su madre el que no haga uso de los cubiertos”… con la finalidad de burlarse de Charis, él ignora la ofensa y prosigue comiendo con tortilla en mano. Al final de la cena, entonces Charis dice: “Chingue a su madre el que no se trague los cubiertos”. Jajajajaja

Foto: Casa del General Charis antes de que fuera destruida y su bisnieta.

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