Acceder al foro

La Laguna

Discusión sobre el acontecer diario en la Comarca Lagunera

me
autor Escrito por Lagunerohastalamuert
Diputado local
Friday 27 de July de 2007 01:32

México, Pancho Villa y la manzana de la discordia...la entrada de EUA a la Primera Guerra Mundial

Estimados foristas, me encontré con este artículo sobre un tema no muy conocido, y este es el papel que jugó México para que los EUA entraran de lleno a la 1a Guerra Mundial (otro punto no tan conocido de nuestra historia). Este tópico en específico, lo pueden encontrar bajo el nombre de "Telegrama Zimmerman". Un saludo. LHLM ´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´ *El telegrama Zimmerman*. Publicado por la revista _Siempre!_ - Julio 29, 1999 Autor: *Gerardo Yong* Adiós al siglo XX _El telegrama, interceptado y decodificado por la marina británica, pedía a México que atacara a Estados Unidos en un frente sur, a fin de impedir el envío de refuerzos a las tropas aliadas en Europa._ Un acontecimiento sucedido a finales de la Primera Guerra Mundial, especialmente para México, fue el telegrama Zimmerman, con el que se intentó involucrar a un país latinoamericano en luchar contra Estados Unidos. En 1916, Alemania incrementó su actividad naval en el Atlántico. En diciembre de ese año, el capitán de corbeta conde Félix von Luckner, a quien llamaban "Seeteufel" (El demonio del mar) conservaba un récord sin precedentes en la historia de la guerra marina: 23 buques enemigos hundidos en el Atlántico y Pacífico, al mando de su crucero auxiliar "Seeadler". Una nueva arma se sumó a la cruenta guerra mundial: el submarino, con el que Berlín esperaba cambiar la balanza militar después de su derrota en Verdún. Fin cuestión de horas, 150 submarinos salen en activo y para el primero de febrero de 1917, se adueñan del océano Atlántico, convirtiéndolo en la zona marítima más tenebrosa del mundo. Esta acción se consideró como una declaración de guerra submarina ilimitada en la que cualquier barco, sin importar la bandera que portara, estaba expuesto a ser hundido. Los altos mandos alemanes aseguraban que hundirían alrededor de 600 mil toneladas cada mes, una cifra muy cercana a la realidad ya que, en pocos días, los U-boote echaron a pique 540 mil toneladas de navíos aliados. En estas circunstancias, el imperio austrohúngaro recurre a cuanta estratagema sea posible con tal de recuperarse de sus derrotas y de rompa el bloqueo inglés. Todo sirve. Todo es válido en la guerra, incluso los problemas sociales de México, que atravesaba por una debacle en el poder. El gobierno de Venustiano Carranza fue reconocido por Estados Unidos, lo que provocó la ruptura de su aliado Francisco Villa, quien en represalia marchó el 9 de marzo de 1916 contra el poblado de Columbus, en Nuevo México. Washington envió tropas al mando del general John Pershing, pero Carranza le impidió entrar a territorio mexicano para capturar a Villa. Todavía hay quienes afirman que Pershing coronó su carrera militar en el frente europeo, tras haber aprendido las técnicas guerrilleras del revolucionario mexicano. Estas acciones fueron seguidas muy de cerca por los diplomáticos alemanes del México de entonces, que por cierto gozaban de mucha simpatía entre los intelectuales mexicanos por el simple hecho de ser opositores a la política norteamericana. El secretario de Relaciones Exteriores germano, Arthur Zimmerman aprovechó este apoyo moral y envió un cable al gobierno carrancista en el que le proponía ingresar a la guerra en contra de Washington. El telegrama, interceptado y decodificado por la marina británica, pedía a México que atacara a Estados Unidos en un frente sur, a fin de impedir el envío de refuerzos a las tropas aliadas en Europa. Todo esto, considerando que Villa, un mexicano, había demostrado una gran valentía al enfrentarse a su vecino del norte. Los alemanes reconocían al caudillo del norte como el primer invasor de Estados Unidos. Cabe destacar que esta misma idea mantenía la moral de los soldados nazis en la Segunda Guerra Mundial. Al respecto, Sven Hassel, novelista que relata el comportamiento de las tropas alemanas describe en su obra "Los pánzers de la muerte" a uno de los personajes reales, un rubio corpulento al que llamaban "Hermanito", compañero suyo de combate, cuya belicosidad en el frente ruso "sólo era comparada con la de un guerrillero de Villa". Además, pedía que se le permitiera instalar una base naval en territorio mexicano que, según se afirmaba, debía establecerse en algún punto de Tabasco o Campeche, donde los U-boote podrían reabastecerse, lejos de la vigilancia norteamericana. Este era un hecho muy lógico para Berlín, dada la fuerte presencia alemana que aún existe en el sureste mexicano donde, por cieno, junto con Chiapas y Veracruz, se encuentra el potencial petrolero de México por antonomasia. El historiador mexicano Lorenzo Meyer sostiene que hasta la fecha, el Pentágono todavía sospecha que esa base naval sí construyó, aunque nunca pudo precisar su localización. A cambio de esto, Zimmerman se comprometía a devolver a las tierras que habían sido mexicanas y que estaban en poder de Estados Unidos, como Arizona y Nuevo México. Sin embargo, lo que no estaba claro en el mensaje era de dónde obtendría México, las armas necesarias para crear el frente sur y combatir a los estadounidenses. De acuerdo con investigaciones históricas, éstas serían solicitadas a Japón, país que también ha tenido un fuerte arraigo en México, pero que no se comprometía a su entrega, tal vez pensando en que su realización resultaría demasiado costosa. La estrategia alemana consistía entonces en acabar con los aliados en Europa, declarar la guerra a Estados Unidos mediante un frente Berlín-México-Tokio y emprender el asalto final en forma de pinza. Para tal efecto, Alemania ya tenía prevista una invasión contra Nueva York a través de dirigibles militares, cuya eficacia como ambas sigilosas, había sido demostrada en París, Dunkerque y Londres, donde sus poblaciones se encontraban traumatizadas por las incursiones de estos aparatos. Pese a que se afirma que Estados Unidos no ingresó en favor de los aliados debido a este telegrama, que a todas luces representaba una flagrante ofensa a sus intereses en América, el presidente norteamericano Woodrow Wilson, declaró la guerra a Alemania formalmente diez semanas después de haberlo interceptado (2 de abril de 1917).

¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!

Hay 11 respuestas al foro

Hola, para seguir leyendo por favor identifíquese con alguna cuenta:
no está identificado, debe identificarse para leer el resto del escrito.