La asfixia que mató a Paulette Gebara Farah fue provocada por la posición en que se encontraba, se lee en el dictamen de la necropsia que personal del Instituto de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) practicó al cuerpo de la niña, la mañana del pasado 31 de marzo en Toluca.

En la conclusión tercera del documento se lee que Paulette "falleció por las alteraciones viscerales y tisulares producidas por asfixia mecánica por sofocación en su modalidad de obstrucción de orificios de respiración y compresión torácica por posición, lo que se clasifica de mortal".

Los peritos mexiquenses hallaron en las mejillas de la niña un pedazo de tela adhesiva en forma de rectángulo. Fuentes de la Procuraduría consultadas afirmaron que el uso de esta cinta podría haber sido habitual con Paulette, porque se le abría la boca cuando dormía.

En la quinta conclusión, se establece que el momento de la muerte de Paulette Gebara fue entre cinco y nueve días antes de que se le practicara la necropsia de ley.

Además, el cuerpo no tenía evidencias de violencia, física o sexual, y se estableció que la niña ingirió alimentos al menos cinco horas antes del momento de su fallecimiento.

Por su parte las niñeras de Paulette dieron su versión de los hechos, en el que relataron que la mañana del lunes se dieron cuenta que la niña había desaparecido, luego que Érika entrara a su cuarto para despertarla como todos los días pero no estaba.

Érika angustiada fue a la recámara de su hermana Martha , la otra niñera, para verificar si la niña no estaba con ella, sin tener buenos resultados.