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Política

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autor Escrito por analitica
Ciudadano distinguido
Tuesday 13 de October de 2015 12:09

55 mil millones, la otra deuda de Coahuila

Irresponsabilidad de ex gobernadores les cuesta a los contribuyentes 700 millones por año

¿Es usted uno de los que piensan que la deuda pública de Coahuila por 35 mil millones de pesos es enorme? Pues agárrese, porque esa cantidad se queda pequeña al lado del pasivo contingente que nuestro estado tiene para cubrir las pensiones de los maestros que ya están jubilados, y los que aún están por hacerlo: 55 mil millones de pesos, para cuyo pago tan solo éste año el Gobierno Estatal tuvo que destinar más de 700 millones de pesos provenientes de nuestros impuestos, debido a que el fondo de pensiones del magisterio no tiene recursos suficientes para cubrir los pagos que debe hacer cada año a sus jubilados.

700 millones por año tiene que aportar el Gobierno Estatal, y esa cantidad crece año con año, conforme más maestros se vayan jubilando.

¿Cuál es el problema? Muy sencillo, pero a la vez muy complicado. En este momento en Coahuila hay más maestros jubilados, que los que se encuentran activos. Lo que aportan éstos últimos, alrededor del 21 por ciento de su salario, no es suficiente ni siquiera para pagar las pensiones de los que ya están jubilados, mucho menos para crear un fondo del que en un futuro se puedan pagar sus propias pensiones. De ahí surge el llamado pasivo contingente de 55 mil millones de pesos, que no es otra cosa más que el dinero que se tiene que pagar a los maestro jubilados y a los futuros jubilados, pero que no existe un fondo para cubrirlo, de manera que el Gobierno Estatal desde hace años ha tenido que venir subsidiando éste pago.

Como suele ocurrir, todo esto sucede por una tremenda irresponsabilidad de nuestros anteriores gobernantes, al menos de los tres o cuatro anteriores. Todos conocieron el problema, y todos supieron lo que se venía venir, pero nadie hizo nada al respecto. Prefirieron, como se dice comúnmente, “patear el bote más adelante”, para que fuera el siguiente gobernador el que resolviera el problema. Sabían que había una bomba de tiempo, pero también sabían que ésta habría de estallar cuando ellos ya no estuvieran en el cargo; por eso no hicieron nada al respecto. Pero ahora la bomba ya estalló, y los perjudicados somos todos los coahuilenses, que ahora cargamos sobre nuestros hombros con esa enorme deuda, ni más ni menos que 55 mil millones de pesos.

¿Cómo surgió el problema? Durante su vida útil de 30 a 35 años laborales, los maestros aportan para su jubilación poco más del 20 por ciento de su salario, lo cual significa que por cada diez años trabajados, acumularon ahorros para una pensión de dos años; es decir, en 35 años de trabajo, ahorraron para poder cobrar una pensión durante seis a siete años. Cuando se creó ese sistema de pensiones, eso estaba bien. Un maestro se jubilaba a los 55 años, y en promedio vivía hasta los 60. Con lo que habían ahorrado, alcanzaba perfectamente para pagar su pensión.

Pero a lo largo de los años las cosas cambiaron. La expectativa de vida mejoró notablemente, y ahora en promedio una persona en México puede vivir hasta los 75 años. Un maestro entonces que se jubiló a los 55, estará cobrando su pensión durante 20, aunque solo haya ahorrado para 6. Por eso ahora resulta que hay más maestros jubilados cobrando pensión, que los que están activos y aportando. Y el problema sigue creciendo a medida que la expectativa de vida continúa creciendo en nuestro país.

Por eso urge una solución, y esta sin duda será dolorosa. La iniciativa de reforma al sistema de pensiones que este viernes presenta el gobernador Rubén Moreira en el Congreso Local, tendrá que contener necesariamente dos medidas drásticas:

  • Los maestros tendrán que trabajar más años para poder jubilarse. Al menos diez años más.
  • Los maestros tendrán que aportar un porcentaje más alto de su salario para su fondo de pensiones.

Esta será la única manera de conseguir que el pasivo contingente de 55 mil millones de pesos no crezca aún más, y que la aportación estatal de 700 millones por año se mantenga estable o pueda bajar. No hay otra solución, es eso, o la quiebra total del sistema de pensiones.

LA POSTURA DEL GOBERNADOR

“Es la última oportunidad. Este gobierno tiene el valor para hacer la reforma; no nos da miedo, no vamos por popularidad, no somos populistas. Si este sexenio no arreglamos esto, el próximo sexenio va a tener dos alternativas: o hace obra pública o paga el sistema pensionario”, señaló el gobernador Rubén Moreira al anunciar esta semana las reformas al sistema de pensiones.

“Si no hacemos nada, el próximo gobierno no va a poder pagar. Yo prefiero tener todas las dificultades del mundo, que se pongan sobre mí todos los adjetivos a ver que quiebran los profesores: la nómina no quiebra, está soportada por las participaciones, lo que quiebra es pensiones”, añadió

Y finalmente dijo que al su gobierno se le calificará de cualquier manera, pero no de mentir y de “patear el bote”, sin resolver el problema, pues es una irresponsabilidad no resolver el problema. (FP)


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Hay 4 respuestas al foro

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