Acceder al foro

Religión

Foro sobre religión.

me
autor Escrito por apologeta
Gobernador
miércoles 24 de octubre de 2018 19:34

Y Toda la Culpa… es de FILIOQUE!!

El pleito entre la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa se originó en el siglo VI por una simple palabra del Credo de la Misa… y fue “FILIOQUE”, que significa “y del hijo”. En un determinado punto del Credo original, utilizado en la Iglesia Cristiana primitiva, se decía:

Creo en el Espíritu Santo... que procede del Padre”… y sólo eso. Pero en el concilio del año 589, esta frase se modificó quedando así: “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo”. Pero leamos lo que dice Juan 15: 26 “Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí”… son palabras de Jesús, y dice: del padre, no se menciona él en ningún momento como el hijo.

Y así quieren que uno crea en la Biblia?? Si ponen y quitan palabras a su antojo… ¿y eso es la palabra de Dios?… QUÉ POBREZA!!  

Así que el “Hijo de Su”, solo vino a regar el tepache. La diferencia es tan pequeña, que valdría madres pelear por eso. Pero no… los “estudiosos” de teología que están en condiciones de comprender enteramente su significado, le atribuyen una gran importancia. Todos los teólogos de entonces estuvieron de acuerdo con la nueva modificación, menos los de la Iglesia de Oriente. Ellos continuaron rezando el Credo según la fórmula antigua y así lo hacen hoy en día los sacerdotes y fieles de todas las iglesias ortodoxas, llámese griegas, rusas, etc.

Los cristianos de las provincias orientales del imperio habían sido siempre reacios a reconocer a Roma como el centro de la Iglesia Cristiana. Ellos estaban unidos a los patriarcados de Jerusalén, de Antioquía, de Alejandría, de Constantinopla y consideraban a Roma demasiado lejos y más preocupada por los intereses de Occidente que por los suyos de Oriente. La diversidad de la lengua, de la cultura y de las costumbres contribuyó a distanciar cada vez más a los cristianos de los dos imperios, siempre en discordia. Entonces ya sabemos que así surgió la primera controversia en materia de fe.

Además, justamente en ese momento, Roma pasaba por sucesos muy graves; su riqueza y su fuerza no eran sino un lejano recuerdo, mientras que el Imperio de Oriente gozaba un maravilloso renacimiento de riqueza y poderío. Esta situación fue aprovechada por los emperadores de Constantinopla quienes hacía mucho tiempo, ansiaban liberarse de toda dependencia romana, aún de la religiosa. Su capital Constantinopla habíase transformado en un nuevo gran centro religioso y por lo tanto, no les fue difícil lograr su designio.

Continuará el hijo de Su…

                                      imagen  


¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!

Hay 3 respuestas al foro

1
autor apologeta el 24/oct, 2018 21:05 Gobernador

En los albores del año 1050 los cristianos de Oriente declararon que no querían presentar más obediencia al pontífice romano. Surgieron así las rivalidades eclesiástico-políticas entre Miguel Cerulario, patriarca de Constantinopla y León IX, Papa de Roma. Cerulario ordenó cerrar las iglesias y monasterios de su territorio que rehusasen acomodarse al rito griego, por lo que después de mutuos decretos de excomunión y la amenaza del uso de toda clase de armas espirituales, se consumó la ruptura definitiva entre Bizancio y Roma en Julio del año 1054. Había nacido así una nueva Iglesia Cristiana, llamada por sus fieles… “Iglesia Ortodoxa” (del griego “orthós” recto y “doxa” fe) que significa “verdadera fe”.

En el actual ritual ortodoxo, los sacerdotes rezan de pie, pues nunca se arrodillan durante la celebración de la misa, el altar está oculto a la vista de los fieles por dos puertas que se abren en determinados momentos. Para la consagración no se emplean hostias sino verdadero pan fermentado con levadura. El pan consagrado se reduce a pedazos y éstos se empapan con vino. Luego con una cuchara, se administra a los fieles que comulgan. Los sacramentos son los mismos de la iglesia católica. El Bautismo se imparte por inmersión en el agua, conforme a la práctica milenaria.

Foto: Bautismo Ortodoxo

                          imagen

¡¡Deja que los perros ladren...es señal de que vamos avanzando!!



2
autor apologeta el 26/oct, 2018 11:18 Gobernador

Continuamos con El Filioque: ¿Un tema que divide a la Iglesia?

Desde 1999 hasta 2003 y me atrevo a decir que hasta la fecha, la “Consulta Teológica Norteamericana Ortodoxo-Católica” ha centrado su discusión sobre un tema que se ha significado durante más de doce siglos como una de las causas originarias de división entre las Iglesias: los modos divergentes de concebir y de hablar sobre el origen del Espíritu Santo en la vida interior del Dios trino. Aunque las dos tradiciones profesan “la fe de Nicea” como la expresión normativa de la comprensión de Dios y de la implicación de Dios en su creación, y toman como declaración clásica de esta fe la versión revisada del credo de Nicea asociada a la del primer concilio de Constantinopla de 381, la mayor parte de católicos y otros cristianos occidentales han utilizado, al menos desde los finales del siglo VI, una versión latina de este Credo, que añade a su confesión de que el Espíritu Santo “procede del Padre”, el término Filioque: “y del Hijo”. Para la mayoría de cristianos occidentales este término sigue siendo una parte de la formulación central de su fe, una formulación proclamada en la liturgia y usada como base de catequesis y reflexión teológica. Esto es, para los católicos y la mayor parte de los protestantes, simplemente una parte de la enseñanza ordinaria de la Iglesia, y como tal, integral a su comprensión del dogma de la Santísima Trinidad. Al menos desde los finales del siglo VIII, la presencia de este término en la versión occidental del Credo ha sido una fuente de escándalo para los cristianos orientales, tanto por la teología trinitaria que expresa, como porque ha sido adoptada por un creciente número de Iglesias en Occidente en la formulación canónica de un concilio admitido como ecuménico sin el correspondiente acuerdo ecuménico. Cuando la escisión medieval entre los cristianos orientales y occidentales se hizo más importante, la teología asociada al término Filioque, y los temas de la estructura y autoridad de la Iglesia suscitados con su adopción, se convirtieron en un símbolo de diferencia, un signo clásico de lo que cada lado de la Cristiandad dividida echaba en falta o encontraba erróneo en el otro.

Pero en lo anterior escrito, les pregunto: ¿Qué no fue el Espíritu Santo el que embarazó a María?... entonces entre Jehová y el Espíritu Santo… procede Jesús. Analizado así, es imposible que el Espíritu Santo procede entre el Padre y Filioque. Ya que Dios creó primero al Espíritu Santo y después entre los dos procrearon a Jesús y no como dice el Vaticano: “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo”. Qué desmadre tiene la iglesia de quitar y poner a su mero antojo palabras. Y cada día se les complicará más explicar lo del Dios Trino.

Pero veamos el Espíritu Santo en las escrituras:

En el Antiguo Testamento “el espíritu de Dios” o “el espíritu del Señor” es presentado menos como una persona divina que como una manifestación del poder creador de Dios –el “soplo” de Dios (ruah YHWH)- que forma el mundo como un lugar ordenado y habitable para su pueblo, y suscita individuos para guiar a su pueblo en el camino de la santidad. En los primeros versículos del Génesis 1,2… el espíritu de Dios “se mueve sobre la faz de las aguas” para poner orden en el caos. En las narraciones históricas de Israel, es el mismo espíritu el que “se agita” en los líderes del pueblo (Jueces 13, 25; Sansón), convierte reyes y jefes militares en profetas en 1 Sam 10, 9-12; 19, 18-24: Saúl y David, y capacita a los profetas para “llevar la buena nueva a los afligidos” (Is 61, 1; cf. 42, 1; 2 Re 2, 9). El Señor le dice a Moisés que él ha “llenado” a Bezalel, el artesano “con el espíritu de Dios” para que pueda modelar todos los elementos del tabernáculo según el designio de Dios (Ex 31, 3). En algunos pasajes el “espíritu santo” (Sal 51, 13) o “el espíritu bueno” (Sal 143, 10) del Señor parece significar su presencia guía en los individuos y en toda la nación, limpiando sus propios espíritus (Sal 51, 12-14) y ayudándoles a guardar sus mandamientos, pero “afligido” por su pecado (Is 63, 10). En la poderosa visión del profeta Ezequiel de la restauración de Israel a partir de la muerte por derrota y exilio, el “soplo”, volviendo a los esqueletos desecados del pueblo, se vuelve una imagen de la acción del propio soplo de Dios creando de nuevo la nación: “Pondré mi espíritu dentro de ti, y vivirás...” (Ez 37, 14).

En los escritos del Nuevo Testamento, se habla normalmente del Espíritu Santo de Dios (pneuma Theou) de un modo más personal, y está inextricablemente vinculado a la persona y misión de Jesús. Mateo y Lucas dejan claro que María concibe a Jesús en su vientre por el poder del Espíritu Santo, que “la cubrió con su sombra” (Mt 1, 18, 20; Lc 1, 35). Los cuatro evangelios dan fe de que Juan el Bautista –que fue él mismo “lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre” (Lc 1, 15)- presenció el descenso del mismo Espíritu sobre Jesús, en una visible manifestación del poder y de la elección de Dios, cuando Jesús fue bautizado (Mt 3, 16; Mc 1, 10; Lc 3, 22; Jn 1, 33). El Espíritu Santo lleva a Jesús al desierto a luchar con el diablo (Mt 4, 1; Lc 4, 1), lo llena con su poder profético al comienzo de su misión (Lc 4, 18-21), y se manifiesta en los exorcismos de Jesús (Mt 12, 28, 32).

                                                 imagen

¡¡Deja que los perros ladren...es señal de que vamos avanzando!!



3
autor ChiloDays el 29/oct, 2018 10:19
Visitante distinguido

@apologeta » ,,,¡¡ KE TEMA TAN EKSITOSO MECAY KE YA ASTA ME EKSITE´ !!,,,,ORITA YEGA EL PIPORRO A TIRARTE PARO CON SUS IMAGENES DE DISKE ATEO Y NOMAS PA DEMOSTRAR KE EL TEMA TIENE PARTICIPANTES,,,HA HA HA HA HA

,,,SE PASAN MECAY

SALUDES FROM INGLAN






¿Te gustó este tema? puedes compartirlo, ¡es gratis!


Foros de el Lector en El Siglo de Torreón.